
Cuando planteamos cambiar de casa, una de las primeras dudas que surge es: ¿Qué hago primero, vendo o compro? Parece un reto complicado, pero con la orientación adecuada y el apoyo de profesionales, este proceso puede ser mucho más sencillo de lo que imaginas.
Si tienes ahorros: compra primero
Si cuentas con un colchón de ahorros suficiente, la opción más cómoda es comprar primero. Podrás mudarte con calma, sin la presión de tener que entregar tu vivienda actual de inmediato.
Ventaja principal: no dependes de plazos ni de prisas.
Ejemplo práctico: puedes dedicar tiempo a personalizar tu nueva casa, hacer reformas o adaptarla a tus necesidades antes de habitarla.
De esta manera, cuando decidas poner a la venta tu vivienda actual, podrás hacerlo con tranquilidad, negociando el precio real sin la presión de una mudanza inminente.
Más información en el link